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Miercoles 29 de septiembre de 2010


No era un domingo cualquiera, pues en ese preciso día el destino le tenía preparado al Rebaño un momento que sin lugar a dudas, se escribiría con letras indelebles y quedaría marcado en la historia futbolística por siempre.

Era el 24 de abril de 1955, la cancha Felipe Martínez Sandoval, mejor conocida como Campo Oro, era sede de un nuevo enfrentamiento entre Chivas y Zorros, correspondiente al Torneo Copa de Oro de Occidente, por lo que una edición más del ya arraigado y trascendental Clásico Tapatío entre los Zorros del Atlas y las Chivas del Guadalajara, lucía como un platillo interesante.

Como había sido una costumbre, apegados a las estadísticas que registraban hasta ese momento una completo dominio de parte del conjunto rojiblanco sobre los del Paradero en el torneo de Liga y demás compromisos del Futbol Mexicano, Guadalajara llegaba a ese Clásico Tapatío como amplio favorito para derrotar una vez más a los Zorros.

El marco era inmejorable, las tribunas lucían repletas, la expectativa era la que suele levantar un Clásico Tapatío, que no dista mucho de lo que se vive en la actualidad, y en la cancha, los pronósticos rápidamente se hicieron realidad ya que Chivas, de inmediato demostró que su futbol era más efectivo y contundente que el de su rival.

Apenas a los 30 segundos de arrancado el encuentro, Crescencio "Mellone" Gutiérrez ya había marcado el primer gol para Chivas, a los seis minutos Jesús "Chuco" Ponce ya había conseguido el segundo gol y un minuto después, nuevamente "Mellone" hizo de las suyas y puso el momentáneo 3-0 que validaba la superioridad de Chivas sobre Atlas.

Luego de sobrepasar el minuto 16, el goleador Adalberto "Dumbo" López ya había colocado un lapidario 4-0, sin pensar que minutos más tarde, la goleada de Chivas tendría un capitulo inimaginado, un momento de éxtasis futbolístico y no precisamente por aumentar el ya de por si contundente marcador, sino porque Guadalajara le propinaría una dolorosa burla deportiva a los Zorros.

Cerca de la mitad del primer tiempo, ante la nula llegada que el equipo de Atlas generaba hacia el territorio rojiblanco y con la muestra de superioridad que Chivas les propinaba en la cancha, el portero rojiblanco Jaime "Tubo" Gómez era blanco de las burlas y constantes consignas de parte de la tribuna de Sombra Numerada del Campo Oro, sitio donde comúnmente se alojaban los simpatizantes de los rojinegros.


Con las facilidades que le brindaba el no tener inminente peligro en su área de parte del conjunto de Atlas, el "Tubo" se dio el lujo de comenzar a tomarle importancia a las consignas que le recriminaban desde la tribuna, sin saber que en ellas encontraría los motivos necesarios para inmortalizar una estampa que pagaría con creces una revancha hacia el odio deportivo que profesaban Chivas y Atlas.

"Jaime era así, se le ocurrían las cosas y sólo las hacía una vez, una sola vez", justifica Pascual "Pato" Gómez, testigo de aquel duelo, hermano del ahora portero leyenda de Chivas y quien ostenta el nombre de la Sala de Prensa de Verde Valle, en reconocimiento a su labor periodística con el Rebaño y ahora pieza fundamental de la Hemeroteca histórica del Club Guadalajara.

"Nunca me dijo nada de lo que iba a hacer, siempre teníamos mucha comunicación, pero no me dijo nada", continúa relatando el "Pato" sobre aquella mañana de domingo en la que el "Tubo" haría una proeza para la causa rojiblanca, no por sus acostumbradas atajadas sino por el hecho que causó revuelo entre rojinegros.

"Yo estaba sentado en la tribuna de Sol, con la porra popular del Guadalajara, el partido ya iba 4-0 y de pronto se escuchó una silbatina, una ovación de parte de todo mundo, pues Jaime estaba sentado en el suelo, recargado en el poste de la portería leyendo un cuento", evoca el menor de los Gómez Munguía al recordar el instante en el que el "Tubo" se dio su tiempo en el partido, por no tener mucha actividad por realizar.

"La tribuna de Sombra le estaba dice y dice cosas, eran los mismos del Atlas, el mismo Jaime sabía quienes eran porque el estadio no era muy grande y alcanzabas a ver bien quienes eran. Entonces Jaime comenzó a pensar "qué les hago, qué les hago" y de ahí se le ocurrió su idea.

"Volteó a ver a un aficionado cerca que tenía en sus manos un cuento, era un Memín Pingüín y le dijo "préstamelo", lo tomó y en cuanto pudo se sentó a leerlo; si le habían llegado dos o tres veces en el partido fueron muchas, entonces lo hizo;  si duró diez segundos esa escena fue mucho, sintió que le tomaron la foto y de inmediato se paró. Eso pasó antes de que terminara el primer tiempo porque al medio tiempo, cuando ya regresaban a la cancha, el árbitro lo buscó.

"Felipe Buergo, quien fue el árbitro de ese partido, se le acercó al "Tubo" y le dijo "si vuelves a hacer eso  te expulso", pero mi hermano le dijo "tu no lo viste, te dijeron, pero olvidate, no lo volveré a hacer nunca", recordó, sin dejar de lado la lluvia de reproches que le brindaron al "Tubo" la mayoría de seguidores del Atlas.

La historia no terminaría ahí, y no por el 5-0 consumado por Francisco "Pachito" Flores a los 54 minutos, sino porque ese festejo del "Tubo" se mencionaría por doquier, la fotografía de Bartolomé Ornelas del periódico El Occidental quedaría para la posteridad y con ello también, el hecho de consolidarse como uno de los actores principales en la rivalidad entre Chivas y Atlas que permanece.

"Que friega les arrimaste" le comenté después del partido, pero mucho tiempo después, Felipe Zetter, jugador del Atlas, le comentó a Jaime que "esa sentada que hiciste, quisiste burlarte de nosotros, pero te burlaste hasta de la institución", y hasta la fecha les duele, porque aunque ya muchos de quienes vieron eso ya han muerto, esa escena sigue".

"Todo mundo lo felicitó a Jaime por eso, pues como había tanto pique con Atlas, ahí quedó. Después ya poco se comentó de eso, hasta ahora con la llegada de Jorge Vergara a Chivas y con la chamarra de colección que hicieron, se quedó esa escena para siempre", atesoró el actual Responsable de la Hemeroteca Histórica de Chivas, a poco más de  55 años de aquella anécdota,que permanece en el entorno previo a un Clásico Tapatío.


Miercoles 29 de septiembre de 2010

Era el Torneo Apertura 2006, se jugaba la Jornada 15 el partido apasionante e intenso, Atlas vs. Chivas disputado en la cancha del Estadio Jalisco. Al final de la batalla el Rebaño se impuso 1-3 con par de anotaciones de Alberto Medina y Omar Bravo.

Este es el Clásico Tapatío predilecto de Jonny Magallón, defensa central de las Chivas, quien desde su aparición en la Primera División en el 2005 ha disputado una infinidad de encuentros ante el conjunto dirigido por José Luis Mata, pero que atesora de manera especial este duelo, curiosamente celebrado durante el torneo en el que el Rebaño se coronó Campeón del Futbol Mexicano en épocas recientes.

El buen recuerdo del zaguero central nacido en Ocotlán, Jalisco se debe sobre todo, a que en uno de los dos tantos de Alberto “Venado” Medina, él desplegó un gran esfuerzo para iniciar la jugada de gol al triangular con Adolfo Bofo Bautista, para cristalizar el tercer tanto de los rojiblancos en aquel encuentro.

“Viene un partido fundamental, todos los partidos son importantes pero éste se vive diferente, sabemos que es especial y se vive intensamente. Uno favorito, o el que más recuerdo es el que ganamos 3-1, porque una jugada donde recupero el balón a las afueras del área, hice una carrera de 60 metros a las afueras del área grande, le doy el balón a Bofo (Adolfo Bautista) y él hace el pase al “Venado” Medina para hacer el tercer gol, es un buen recuerdo de ese partido porque me tocó participar en ese gol. Fue muy bueno ese momento, y como dicen, recordar es vivir”, reflexiona el defensa central rojiblanco.

Magallón es otro de los jugadores del Guadalajara que siente en serio lo que es jugar un Clásico Tapatío, y tan sólo ese hecho mueve mucho sentimiento en el también seleccionado nacional mexicano, por lo que representa este duelo en Guadalajara, por el ambiente que se despliega en cada encuentro de esta magnitud por representar al balompié de Guadalajara y por que no de Jalisco.

“Se trata de partidos de mucha rivalidad donde los dos pertenecemos a la misma ciudad, al mismo estado y los dos queremos sacar la victoria por eso es que luce y viste alguna acción o jugada que pueda ser efectiva a favor de tu equipo”, concluyó Jonny Magallón.